• Nos gusta el café

    Misión

    No es más que eso. Nuestras vidas giran en torno a él. La idea, entonces es transmitir ese gusto a través de granos 100% arábica, de microlotes, tostados siempre a pedido y en pequeñas cantidades. El resultado es un café de especialidad (el más alto del segmento), fresco y que demuestra su potencial día a día, taza a taza.

  • Más que visión, una revolución.

    Visión

    El café en Chile ha estado sometido a largos años más bien décadas de bajos estándares en calidad y frescor. Queremos cambiar eso y aportar a lograr una cultura del café. Algo que se pronuncia y se murmulla, pero que falta mucho para conseguir.

  • Calidad y Pasión

    ¿Qué nos motiva? Lo que no tiene final: mejorar continuamente nuestros procesos de tueste, mezclas y acuerdos para traer lotes excepcionales de café de las fincas productoras. O sea, alcanzar la perfección. Aunque sabemos que no existe. Eso es lo que nos motiva. Como soporte y pieza fundamental: Matías Lama, el primer y único Q Grader de Chile. Nos ayuda a mantener estándares de calidad parejos y constantes.

  • Perfil de Taza

    Aroma, sabor. Lo clásico en cualquier proceso de cata. También en el café, solo que bajo reglas y un protocolo especial, dedicado. Lo importante es que sabemos cómo hacerlo, ya que todas las semanas sometemos nuestros cafés a este escáner organoléptico. ¿Y qué se busca en un café de especialidad? Básicamente características específicas y un perfil de taza limpio. Así, y dependiendo del origen, pueden asomar notas florales, cítricas, herbales, especiadas o a cacao. Lo primero, claro, es el aroma, uno de los aspectos más gratos del café y que da una idea (casi una sinopsis) de lo que se viene en boca. Al empezar, se pueden sentir tonos dulces, mientras que al avanzar (por los costados de la lengua) se aprecia la acidez. A saber: un atributo del café. Y al final, los sabores más bitter, que son los de mayor permanencia, así como el retrogusto y determinar si su final es corto, largo, limpio o sucio. No somos científicos. Tampoco pretendemos serlo. Solo nos encanta el café y, por lo mismo, intentamos tratar nuestros granos con el máximo de cuidado en los procesos de tueste y catación. Y en taza, eso se nota. Siempre.

  • Producto

    Saber de dónde viene cada grano (su trazabilidad) pasó de ser un hecho fortuito a un factor obligatorio en los cafés de alta gama. Los orígenes que trabajamos cuentan con este huella, informando de su altura, varietales, proceso, finca, etc. ¿Comprarían un vino que solo diga Chile? En el café es lo mismo. En cuanto a la selección de orígenes, todos los meses llegan a nuestro laboratorio muestras. Las elegidas son las que cumplen con un perfil de taza limpia y también con nuestros propios gustos sobre lo que pensamos constituye un café de excelencia. Luego, se tuesta siempre en pequeñas cantidades, reposa un día en contenedores y se empaca en bolsas de triple laminado y válvula desgasificadora. Estas son importadas desde EE.UU.